Lecciones del Covid para un futuro mejor

La llegada de Covid19 nos ha pillado a todos desprevenidos y estamos teniendo que adaptarnos de forma rápida y como mejor podemos. Sin embargo, aunque no podíamos prever cómo sería exactamente la pandemia, sí podemos aprender algunas de las lecciones que esta nos ha evidenciado.

La globalización a España le ha salido cara en forma de importación de virus, y el poco margen que dejaba el turismo barato parece haberse esfumado, más no es siempre mejor. Mover mercancías y personas por el mundo sistemáticamente ha sido siempre una de las grandes ofensas al planeta, pero ahora nos ha puesto aún más claro los peligros de este sistema, y uno de ellos son las pandemias. Nos hemos visto en la encrucijada entre restringir la expansión de un virus mortal y evitar que se derrumbe el complejísimo sistema económico globalizado. Y más evidente ha sido el precipicio de la producción deslocalizada. Nos parecía una gran idea llevar la producción a los países de mano de obra barata y aumentar los márgenes, todo ventajas. Pero, hemos visto que con nuestra mínima capacidad de manufactura, no podíamos ni fabricar mascarillas, ni EPIs, ni respiradores, ni mucho menos, vacunas.Tras décadas de desinversión en I+D, no podíamos ni fabricar kits de diagnóstico. Nuestros muy buenos científicos no pueden desarrollar terapias, apenas tenemos biotech y mucho menos grandes farmacéuticas. Esto no se puede improvisar. Ahora estamos dependientes de lo que otros desarrollen y de lo que nos quieran  pedir por ello.

Otra gran lección ha sido el peligro de la desinversión y la privatización de la sanidad y los cuidados. La sanidad pública, nuestra joya de la corona, ha topado estos días con su límite y la sanidad privada, no ha estado ahí arrimando el hombro en esta crisis, al fin y al cabo, es un negocio. Hospitales públicos desbordados y centros privados cerrados porque no les salía el negocio, o cobrando precios abusivos por sus UCIs. La privatización y la externalización de la sanidad pública debería quedar fuera de los planes de todas las comunidades. Madrid y Cataluña, que llevan más años con los programas de privatización de salud y cuidados, son las comunidades que más tensados han visto sus centros de salud, hospitales y residencias.También hemos visto que nuestro sistema de precariedad laboral, con inseguridad y sueldos que no llegan para ahorrar, no permite la resiliencia y las situaciones laborales y sociales dramáticas se están disparando. Vivir sin poder ahorrar, en un piso pequeño sin balcón, puede sobrellevarse cuando todo va más o menos bien, pero llegada una crisis como ésta, ha sido un golpe brutal para una gran parte de la población española. No podemos seguir con el argumento de que hay que precarizar para ser más competitivos. Debemos apostar por un sistema económico-social basado en la dignidad y la resiliencia.

Y otra gran lección que no podemos obviar: tenemos que actuar urgentemente para restaurar el medio ambiente a escala global. Su estado actual ya nos afecta directamente. Los efectos son cada vez menos locales y más globales. La degradación de los ecosistemas y la pérdida de hábitats y biodiversidad lleva a desequilibrios biológicos que causan plagas y pandemias. De seguir así cada vez serán más frecuentes este tipo de desregulaciones y no vamos a poder estar preparados para todas. Quizás para ninguna. Se sospechaba que una pandemia de tipo Covid19 podía llegar en cualquier momento y nadie estaba realmente preparado cuando ha llegado. Y ahora, que llevamos 30 años prediciendo los desastres que está causando y que van a causar el cambio climático y el deterioro del medio ambiente, ¿nos va a pillar también sin mascarillas?